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Alejandro

Vida

Todos cometemos errores

Todos tenemos algo de que arrepentirnos, un acto que si el tiempo nos permitiera retroceder, no dudariamos en corregir. Qué hubiera sido de mi vida si en vez de esto, hubiera hecho lo otro; dónde estaría ahora: así comienza una de los cuentos de Daniel Gonzales, el cuento no tiene título, más yo lo he bautizado como "el dueño del error", pues el personaje principal carga con el dolor de haber traicionado a su mejor amigo, dolor que al principio pudo tolear porque el éxito lo acompañaba y pasaba sus horas y días rodeado de personas que lo admiraban (los pocos) y otros que se aprovechaban de su fortuna (los muchos). Pasa el tiempo y con la madurez los interesesy gustos cambian, su forma de vida lo llevan a la reflexión y a la soledad, un hecho inesperado abre la herida y esta crece sin detenerse hasta que nuestro personaje cree adivinar lo que su vida hubiera sido sin la traición que en su momento le parecía lo más justo y natural, una señal de esos tiempos. Ahora el tiempo le daba esa oportunidad: Regresar. 

El amor en estos tiempos

Para creer en el amor hay que estar enamorados, de otro modo es imposible.

No todos los días estamos felices

Hay días malos, aburridos y pésimos. A veces en busca de la soledad botas a todos tus amigos y amigas para quedarte solo, pero otras veces te quedas solo extrañando y pensando dónde estarán esos amigos y amigas que se suponían erán para siempre.

Me doy cuenta ahora que los amigos van marcando épocas, los pasos de la vida, nunca los amigos son para siempre, pero dejan recuerdos de tus horas del colegio, del catecismo, del servicio miliar, del trabajo, de la academia, de la universidad y el instituto, de las calles...

Por eso cuando miramos hacia atrás podemos sentirnos tranquilos porque estoy seguro que siempre hubo cosas buenas, como las hay hoy y las habrá mañana... a pesar de todo.

Cosa de locos

La semana pasada un hombre que entro a robar a una encontró la muerte al ser atacado por el perro.

Me pregunto por qué la aprobación de la ciudadanía y hasta cierta satisfacción por el hecho. La respuesta es que tenemos un sistema judicial que no nos satisface y permite la impunidad, cuántos delincuentes quedan libres, incluso muchos que han sido detenidos en fragante delito son liberados al poco tiempo, no hay duda qure los deseos de las personas es tomar la justicia por sus propias manos y que estan resueltas a autovelar - si cabe el termino -  por su seguridad, ya sea con rejas o con linchamientos, todos queremos justicia.

Lo normal debería ser que el ladrón sea detenido por la policia, juzgado, condenado y que luego pueda reintegrarse a la sociedad totalmente arrepentido y convertido en un hombre de bien, pero como esto no pasará, porque las instituciones encargadas de ello tienen multiples problemas, entonces se encontrará otra solución: usar perros y quizá otros animales