No todos los días estamos felices
Hay días malos, aburridos y pésimos. A veces en busca de la soledad botas a todos tus amigos y amigas para quedarte solo, pero otras veces te quedas solo extrañando y pensando dónde estarán esos amigos y amigas que se suponían erán para siempre.
Me doy cuenta ahora que los amigos van marcando épocas, los pasos de la vida, nunca los amigos son para siempre, pero dejan recuerdos de tus horas del colegio, del catecismo, del servicio miliar, del trabajo, de la academia, de la universidad y el instituto, de las calles...
Por eso cuando miramos hacia atrás podemos sentirnos tranquilos porque estoy seguro que siempre hubo cosas buenas, como las hay hoy y las habrá mañana... a pesar de todo.
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